Escúchenme bien, está prohibido enamorarse. Somos el club de las niñas anti niños... Está estrictamente prohibido tener novio. Los niños son tontos y asquerosos, no son dignos de nosotras. Dijo la pequeña Manuela.
Los niños... los niños, ¿cómo explicarles chicas?, los niños son bobos, no entienden nada del amor. Ellos sólo piensan en coches de carrera, canicas y la manera de cómo ensuciarse la ropa. Me dan asco. Seguía predicando la niña, cuando Raúl, su vecino, se acercó.
-¿Por qué te doy asco? Mejor dame un beso.
- ¡Aléjate, granuja!
- Deja atrás tu tonta ley.
- No es tonta, es coherente y certera.
- ¿Qué tiene de certera?, ¿Acaso no quieres sentir dos brazos masculinos que te cojan cuando el frío roce tu piel?
- Tengo ropa, tengo amigas. No, gracias.
- ¿Qué tiene de coherente?. ¿Acaso no quieres sentir tus labios fusionándose con los míos?
- Asqueroso.
- Hermosa.
- Ni creas que tus galanterías baratas van a halagarme.
- El hombre fue hecho para abrigar a la mujer. Vamos, osea que te puedo brindar seguridad y calor. Soy absolutamente diferente a ti...
- Por eso no podemos unirnos...
- Exacto, porque no somos iguales. Sin embargo tengo cosas que tú no tienes y viceversa. Nos complementamos. No se trata de unirnos o de ser idénticos. Se trata de ti y de mi, de lo que nos podemos aportar. Porque somos complementos. Somos una llave que abre la puerta del otro.
- So- somos agua y aceite...
- No titubees.
- Somos agua y aceite...
- No se mezclan ni se unen, pero si se juntan... como las líneas paralelas; no se cruzan, pero siempre irán juntas de manera equidistante...
- Cállate.
- Cállame.
- Eso intento hac...
*beso*
- ¿Qué decías, Manuela?
- Que la nueva regla es no seguir la primera regla. Prohibido enamorarse.
Los niños... los niños, ¿cómo explicarles chicas?, los niños son bobos, no entienden nada del amor. Ellos sólo piensan en coches de carrera, canicas y la manera de cómo ensuciarse la ropa. Me dan asco. Seguía predicando la niña, cuando Raúl, su vecino, se acercó.
-¿Por qué te doy asco? Mejor dame un beso.
- ¡Aléjate, granuja!
- Deja atrás tu tonta ley.
- No es tonta, es coherente y certera.
- ¿Qué tiene de certera?, ¿Acaso no quieres sentir dos brazos masculinos que te cojan cuando el frío roce tu piel?
- Tengo ropa, tengo amigas. No, gracias.
- ¿Qué tiene de coherente?. ¿Acaso no quieres sentir tus labios fusionándose con los míos?
- Asqueroso.
- Hermosa.
- Ni creas que tus galanterías baratas van a halagarme.
- El hombre fue hecho para abrigar a la mujer. Vamos, osea que te puedo brindar seguridad y calor. Soy absolutamente diferente a ti...
- Por eso no podemos unirnos...
- Exacto, porque no somos iguales. Sin embargo tengo cosas que tú no tienes y viceversa. Nos complementamos. No se trata de unirnos o de ser idénticos. Se trata de ti y de mi, de lo que nos podemos aportar. Porque somos complementos. Somos una llave que abre la puerta del otro.
- So- somos agua y aceite...
- No titubees.
- Somos agua y aceite...
- No se mezclan ni se unen, pero si se juntan... como las líneas paralelas; no se cruzan, pero siempre irán juntas de manera equidistante...
- Cállate.
- Cállame.
- Eso intento hac...
*beso*
- ¿Qué decías, Manuela?
- Que la nueva regla es no seguir la primera regla. Prohibido enamorarse.
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