lunes, 28 de enero de 2013

¡Sólo un beso más, querida!

Han pasado décadas desde aquella vez que nos conocimos, ¡hemos vividos tantas cosas que podría escribir un libro!, son tantas locuras en una vida que me parece increíble haberlas vivido a tu lado, te amo. El motivo de mi carta, es mi muerte. No sé si lo leas antes, o después, pero quiero pedirte una disculpa; perdóname por hacerte infeliz, por ser tan frío estos últimos años, por caer en la monotonía, por dejar que la rutina haya atacado nuestra vida... Perdóname, mi amor...

Mis argumentos son contradictorios, pues tu haz afirmado ser la mujer más feliz del mundo a mi lado, pero yo sé que no es así...

-¿Qué escribes?
-Una carta para ti, amor.
-Hace años que no me escribes una carta de amor...
-No es de amor, es una súplica, suplico tu perdón.
-¿Sabes? Esperé muchos años a que esto pasara, que llegaras y fueras el mismo hombre de hace 60 años.
-No hay tiempo, perdóname.
-¿No hay tiempo?, Vivamos lo poco que queda.  Hagas lo que hagas, yo ya te perdoné durante más de 60 años, porque te amo. Eres el hombre perfecto para mí, siempre fiel, siempre a mi lado, siempre distante...
-Perdó...
-En vez de haber escrito esta carta, pudiste haber ido a abrazarme, a besarme, decirme cosas lindas y mirar el cielo conmigo, ¿es difícil salir de la rutina?
-No hay tiempo, yo moriré.
-Te amo, hasta aquí ha llegado nuestro ciclo.
-Sólo un beso más, te amo y siempre lo hice... ¡Sólo un beso más, querida!

Nacieron distantes, vivieron enamorados... Murieron juntos.

No hay comentarios: