sábado, 6 de abril de 2013

Sombras de amor.

Ella era una sombra despechada, errando por las calles, de noche y de día, llorando y reclamándole a la vida su continua desdicha, su existencia tan absurda...

Él; una sombra humana, amargada, pero sonriente en el fondo... muy apasionada a la música, no puede vivir sin ella; toca el piano.

Ellos; un encuentro.

Ella; la sombra de una mujer, entró sin consuelo en los ojos, a un bar, proyectando la mirada lagrimosa al hombre que tocaba una pieza elegante y vivaracha en el piano del fondo. La mirada era correspondida.

Él, la sombra de un hombre, dejó de tocar y antes de que pudiera levantarse, Ella, la sombra de una mujer, de pie, gritó: ¡NO DETENGAS LA MÚSICA! No, por favor. Él, con más pasión empezó a tocar, hasta que no pudo más y se dirigió a la sombra de una mujer dejando a otro sujeto al piano.

Yo pienso, yo  amo, mi corazón se dirige a ti y piensa que te ama. ¿Acaso nuestras características nos unen? Dijo el Él, la sombra de un hombre enamorado. Si lo piensas, entonces no amas, lo siento, pero no quiero estar a lado de un corazón que usa la razón para amar. Dijo entre sollozos, Ella, la sombra de una mujer malherida.

Él, la tomó del brazo y bailaron Jazz juntos. Dos sombras humanas en la pista. Hubo un beso.

Yo lo pienso y lo siento ahora, ¿sabes qué pienso? Que los humanos defraudan, más no el amor, pues el único que te hace vivir, vivir de verdad. ¿Sabes que siento? Amor. Tu mirada quema mi interior, la única manera en la que puedo evitar incendiarme es besándote. Pronunció entre lágrimas, Él, la sombra de un hombre entregado. Valió la pena, valieron las lágrimas, valió la espera, valió mi felicidad. Parló, Ella, la mujer, sin ser sombra. A lo que Él, el hombre, sin ser más una sombra respondió: ¿Quieres estar otra vez conmigo? Te haré feliz de nuevo, no son palabras, es una promesa que estoy cumpliendo hoy. No me importa el pasado, ni el futuro, sólo hoy, y el siguiente día, y el siguiente... No puedo explicarlo. Hubo otro beso. Tú eres mi primer y único amor, y el destino a pesar de todo, siempre estará dispuesto a juntarnos las veces que sean necesarias. Ven a mí, amor mío. Y al finalizar esta oración, Ella se desfalleció en los brazos de Él.

Así, dos seres que al separarse se convirtieron en sombras, se encontraron, para volverse a amar como humanos, como una realidad, aunque les quede muy poco tiempo de vida.

1 comentario:

Raven Richter 【蓋面】 dijo...

S A L U D O S

DEBERÍA CONTRATARTE COMO MI ASISTENTE. ESTOY ESCRIBIENDO UN LIBRO, Y NECESITO ALGUIEN QUE ME APOYE CON LA MANO DE OBRA...XD

POR DESGRACIA, NO TENGO CON QUÉ PAGARTE, ASÍ QUE LA VACANTE ESTARÁ ABIERTA CUANDO YO LO DIGA...XD

CHIDO BLOG. ESTÁ CHIDO...XD

-_-_-{JoshBeta1}-_-_-